martes, 7 de junio de 2016

"Y pobre de aquel que me preguntaba porque yo me llamaba Homero"

¿Qué opina sobre la literatura contemporánea boliviana?

Yo creo que la literatura contemporánea boliviana está pasando por un buen momento, tenemos extraordinarios narradores, extraordinarios poetas y extraordinarios ensayistas, nuestros escritores están saliendo al exterior tanto a festivales  de poesía como encuentros y también están publicando  y esto tiene que ver no solo con  las nuevas generaciones sino también con generaciones de los años sesenta, de los años setenta, por ejemplo tenemos escritores como Ramón Rocha Monroy de Cochabamba un extraordinario novelista, acabo de ver una revisión de la novela Potosí 1600, la quinta edición también tenemos a, por mencionar a los vivos, a Ramón, Gonzalo Lema, Gigia  Talarico que también es poeta y de ahí para abajo ya estaría la generación de Giovanna Rivero, que es de una generación de extraordinarios narradores  y tenemos a poetas, para nombrar a algunos  de Santa Cruz  tenemos a Pablo Carbone, a  Griselda Mar, los últimos libros de esta feria han sido los de Hilda  Cuellar, los de María Victoria Ric, Alejandra Barbery, Claudia Vaca que son libros extraordinarios de poesías. Creo que la literatura boliviana ha alcanzado un gran nivel, sin duda alguna.

¿Sobre la última cena, porque razón escribió los microcuentos y de cómo se le ocurrió escribirlos?

Yo desde hace varias décadas trabajo en lo que se denomina microcuento, que es condensar  la historia  en la menor cantidad  de  palabras y describir  con palabras todo un universo,  además el microcuento, tiene otra virtud y es la de hacer  cómplice al lector porque en el microcuento tú no tienes que decir todo lo importante del  microcuento; es lo que no se dice justamente para respetar la inteligencia del lector, por eso el microcuento recurre a cuestiones religiosas,  históricas,  mitos, leyendas,  que son conocidas por la gente  para que cuando en un línea se le cuente una historia  el lector sepa de que se está hablando y otra cosa importante en el microcuento es el título. También tiene que redondear la historia, porque se me ocurrió, porque dije voy a ironizar algunas cosas religiosas, filosóficas, también por ejemplo lo religioso es lo que va con el título del libro La Última Cena, que tiene que ver con la última cena de Cristo, pero que en el libro en realidad es el conde Vlad Drácula, que puede ser porque él también bebe sangre y en la última sangre dice beban de mi sangre y el conde Drácula también, y también preguntas filosóficas como, hay microcuento que dice si dios creó a los hombres a su imagen y semejanza , quien creó a los locos, porque claro alguien los ha tenido que crear. Si no ha sido Dios, quiEn. Algún dios loco tal vez y entonces lo que quise fue eso, ironizar algunas leyendas mitos o dogmas religiosos o lemas históricos, y sin duda alguna ha sido uno de los libros más exitosos que he tenido.




foto por: http://www.consuladodebolivia.com.ar/2015/05/20/homero-carvalho-presenta-su-nuevo-libro-antologia-de-la-poesia-boliviana-del-siglo-xx/



¿Qué opina sobre la poesía en Bolivia y que cree sobre las diferencia de las demás poesías en Latinoamérica o en el mundo?

La poesía en general tiene algo en común  y ese algo común es la palabra trabajada, la palabra depurada, al punto de que esa palabra puede expresar lo mismo e diferentes idiomas, sin embargo  creo que lo que diferencia  a la poesía boliviana, los poetas nuestros  del resto del mundo  es que escriben con pasión desde el lugar  donde están , hay poetas por ejemplo que narran a Santa Cruz en su poesía, la ciudad está presente Raúl Otero Reiche. Por ejemplo el gran poeta cruceño hizo que la mayoría  de sus poemas sean sobre Santa Cruz , Santa Cruz la vieja, Santa Cruz la nueva, son libros enteros, pero también cantaba al entorno,  al medioambiente, en La Selva tiene uno de sus más hermosos poemas, es canto al hombre de la selva. Por ejemplo que es lo que además determina un imaginario poético nacional que es el imaginario amazónico, pese a que Santa Cruz no es del todo amazónico ya que hay una parte de Santa Cruz en que los ríos van a dar al Rio de la Plata y otros que van a dar al río Amazonas, entonces es de ambos y en el lado de occidente el lado de La Paz por ejemplo, el imaginario es totalmente andino, el imaginario poético, de Franz Tamayo, o Jaime Sáenz  es andino, la montaña está presente  en sus poemas de una manera evidente o de una manera latente el frio, el viento, la nieve, están presentes ahí. En los valles igual, Cochabamba, Chuquisaca,  los poetas que pertenecen a estas zonas como Jesús Lara  o como Antonio Terán le cantan al valle, le cantan a las flores, le cantan a los arboles, le cantan a las frutas, pues todo aquello  es del valle.

¿Cuál es su libro favorito y porque?

Con los años una va cambiando de libros, porque los libros se convierten en libros de cabecera y en esos libros de cabecera siempre hay uno que permanece aunque no lo tenga a mi lado; ese sería El Quijote de la Mancha  que sin duda alguna para mi viene a ser, digamos el libro que me introdujo  a la literatura, que me hizo creer que la literatura, que esas cosas se pueden escribir en la literatura. Un hombre enloquecido por las novelas de caballería y que empieza su propia aventura, pero sin duda alguna también está presente el imaginario literario de todos los días. Homero con la Ilíada y la Odisea porque tiene que ver con mi nombre,  y sin duda alguna cuando aprendí quién era Homero, cuando mi padre me enseñó quién era Homero, pues me fascinó la Ilíada, me fascinó la Odisea con todo lo que ello significa, con el caballo de Troya, con Agamenón, con Aquiles y su talón famoso vulnerable, y sin duda alguna Odiseo y su retorno a Ítaca, a ver a su esposa  Penélope que fue una cosa maravillosa también.

¿Cómo fueron sus inicios como escritor? ¿Por qué eligió ser literato?


Yo creo que tiene que ver con dos cosas, con  mi nombre y con un defecto físico. Yo soy tartamudo aunque no se note porque he aprendido a superarlo y he aprendido a hacer de la tartamudez mi fortaleza. De niño yo no podía contar historias y las historias que contaban los otros niños que eran las historias clásicas de los pueblos del amazonas, la viudita, el ahorcado, el carretón de la otra vida, etc., etc., y yo no podía contarlas. Entonces yo dije cuando aprenda a escribir voy a contar esas historias y eso fue lo que hice, uno. Dos, mi nombre. Creo que de alguna manera mi padre me predispuso para la literatura al ponerme este nombre, porque yo un día le dije, oiga papi, porquE me puso este nombre tan feo, porque en el pueblo nadie se llamaba Homero. Claro Juan Carlos, María, pero  nadie se llamaba Homero y él me dijo: cuando aprendas a leer te voy a decir porquE  y como que cuando aprendí a leer me trajo una revista que ya no hay. Era la revista Billiken que traía en sus números resúmenes de las grandes novelas y en este número que él me trajo había un resumen de la Ilíada con dibujitos además y ahí estaba Aquiles, Héctor, la bella Helena, el bello París, el caballo de Troya, todos dibujados. Entonces yo me leí eso y luego me trajo la Odisea y pobre de aquel que me preguntaba porque yo me llamaba Homero, le contaba la Ilíada y la Odisea aumentada y corregida. Entonces yo creo que ha sido una vocación y un destino, el destino por mi nombre y la vocación por la tartamudez.

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